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Parque 3 de Febrero

Vista General

Con su lago, su anfiteatro y el Rosedal, el parque Tres de Febrero es uno de los espacios verdes más conocidos de la ciudad. Ideal para pasear y descansar, tomar mate mirando al lago y hacer ejercicio, este oasis en medio de la metrópoli es el favorito de los turistas que visitan la capital argentina.
En el parque se encuentran dos lagos artificiales que pueden recorrerse en bote o en bicicletas de agua. Se calcula que los bosques cuentan con más de una decena de miles de árboles, muchos de los cuales son tipas, eucaliptos, talas y ombúes. Dentro del parque, en la Plaza Holanda, se ubica El Rosedal, un jardín con más de 12.000 rosales.

Inaugurado el 11 de noviembre de 1875 por iniciativa del presidente Domingo Faustino Sarmiento, el parque Tres de Febrero –en homenaje a la Batalla de Caseros– fue un proyecto original a cargo de los arquitectos Ernesto Oldendorf, Fernando Mauduit y Jordan Wysocky y finalizado en 1876 por el arquitecto Jules Dormal (uno de los constructores del Teatro Colón y del Congreso Nacional). Las posteriores ampliaciones (entre 1892 y 1913) estuvieron a cargo del paisajista Carlos Thays, quien diseñó también el Jardín Botánico y el Parque Centenario, entre muchísimos otros.

Este parque cuenta, sobre la avenida Sarmiento entre las Avenida del Libertador y Figueroa Alcorta, con el monumento a Caperucita Roja, realizado en mármol y adquirido por la Municipalidad de Buenos Aires en 1937. Asimismo, dentro del parque se encuentra el Rosedal, con una colección de más de 8.000 rosas y un lago que lo rodea. También cuenta con un anfiteatro, un patio andaluz y el Jardín de los Poetas, con los bustos de distintos poetas y escritores célebres como Alfonsina Storni, Dante Alighieri, William Shakespeare, entre otros.

Época de Rosas

Cuando Juan Manuel de Rosas fue nombrado Gobernador de Buenos Aires (1829-1832, 1835-1852), compró numerosos terrenos en la zona, hasta tal punto que fue la mayor concentración de propiedades que hasta ese momento tenía la ciudad, de aproximadamente 540 ha. Decidió entonces construir allí una villa rodeada de terrenos, mezcla de naturaleza del lugar y europea. Mantuvo el trazado reticular y la arquitectura de tradición hispana, pero a su vez buscó darle visibilidad y transparencia a sus actos en jardines de libre acceso. Los terrenos eran hasta entonces de naturaleza inhóspita, la tierra cerca de la costa no era buena. El terreno era llano, pero con depresiones en las que se formaban pequeñas lagunas y embalses. Entre estas depresiones hay una que aún subsiste, en la Avenida del Libertador y Avenida Sarmiento, que fue aprovechada por Rosas para realizar un estanque navegable frente a su residencia o “caserón”, la construcción de un canal artificial para pasear en bote y un jardín zoológico con animales autóctonos de la región, para disfrute personal. Dicho caserón se situaba en la esquina este del actual cruce de las Avenidas Sarmiento y del Libertador.

La caída de Rosas

Con la expulsión de Rosas del poder luego de la Batalla de Caseros, librada el 3 de febrero de 1852, sus propiedades fueron expropiadas después de largos litigios y pasaron a manos del estado. Siguió entonces un largo período de transición para definir el uso definitivo del lugar.

El 15 de abril de 1858 se realizó la apertura de la primera exposición de industria y agricultura, con pocos animales y una única máquina.

En 1864 se instaló en el solar actualmente ocupado por el Planetario Galileo Galilei y el Buenos Aires Cricket Club. Fue allí donde el 29 de junio de 1867 se jugó el primer partido de fútbol con equipos preseleccionados. El Club se mantuvo en ese lugar hasta 1950 en que se trasladó a Don Torcuato. Dos años antes el solar fue declarado Monumento Histórico nacional mediante decreto del presidente Juan Domingo Perón.

Ubicación

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