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Corrientes

Historia

La Ciudad de Corrientes fue fundada por el Adelantado Juan Torres de Vera y Aragón, en cumplimiento de las capitulaciones pertinentes, el domingo 3 de abril de 1588. Entre otros conceptos, el Acta Fundacional expresa: “…fundo y asiento y pueblo la ciudad de Vera en el sitio que llaman de las Siete Corrientes, provincia del Paraná y el Tape…”. Corrientes constituyó la fundación trascendental del Adelantado.

Luego, Juan Torres de Vera y Aragón prosiguió viaje hacia España, buscando obtener la ratificación de su cargo.

Pensada como estación de paso entre Asunción y Buenos Aires, su ubicación se escogió dadas sus ventajas naturales como puerto.

La relación con los aborígenes fue ambigua desde un comienzo. El núcleo poblacional de los fundadores estaba constituido en su mayoría por mestizos criollos procedentes de Asunción, “hijos de la tierra” afines por cultura y educación con el idioma y las costumbres de los guaraníes. Sin embargo, procedían de tribus enemistadas con las parcialidades que habitaban las lomadas cercanas, a las que la presencia de los españoles indujo a lanzar reiterados ataques.

La primera edificación del asiento primitivo de la ciudad parece haber sido el célebre “fortín” o “Pucará” de maderos, asociado en el recuerdo al “Milagro” o “Prodigio” de la Cruz, que evoca uno de los más rudos ataques indígenas y la no menos denodada defensa de un grupo de 28 españoles. El fortín se hallaba donde hoy se alza el monumento a Alvear, y el primer monumento público de Corrientes es la “Columna”, que alzara Pedro Ferré en 1828. Durante el emplazamiento del Puente General Belgrano, se la desplazó al lugar que ocupa actualmente.

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A lo largo de los siglos XVII y XVIII, la ciudad de Corrientes, “La ciudad cerebro”, como la denominara Hernán Félix Gómez, es la que lidera el proceso de poblamiento hacia el este, estableciendo fronteras sucesivas en el Riachuelo, los ríos Empedrado y Santa Lucía, y fijando finalmente en el río Corriente el límite con las reducciones jesuíticas, que retrocedían ante los feroces ataques de los mamelucos –bandeirantes- portugueses.

Durante las invasiones inglesas, los correntinos residentes en Buenos Aires contribuyeron a la defensa creando un pequeño cuerpo, los Cazadores Correntinos, que se baten heroicamente en los corrales de Miserere.

Declarada provincia en 1814, hasta 1820 Corrientes participa en el proyecto revolucionario de José Gervasio Artigas, gobernada principalmente por Juan Bautista Méndez.

En el año 1820, Francisco “Pancho” Ramírez la incorpora por la fuerza a su “República Entrerriana”, hasta que a su muerte, los correntinos proclaman su autonomía a través de una revolución incruenta, el 12 de octubre de 1821.

Entre 1821 y 1839, Corrientes atraviesa un extraordinario momento político, económico y social que la entroniza como una de las primeras provincias del Plata. Desde 1839 hasta 1852, se ve obligada por las circunstancias a guerrear contra la dictadura de Juan Manuel de Rosas. Se enfrentan dos formas de concebir el federalismo, y en esa lucha que subsume todo lo demás, descuella una de las principales figuras de la Historia de Corrientes: Pedro Ferré.

Luego de la promulgación de la Constitución Nacional en 1853, el 24 de abril de 1855, gobernando otro de los grandes correntinos, Juan Gregorio Pujol, se establece el Régimen Municipal en Corrientes. Ese 25 de abril se instala el Congreso General Constituyente, y el 12 de octubre se sanciona la Constitución Provincial. Hasta entonces, la provincia se había regido por sus Reglamentos Provisorios Constitucionales, sancionados en 1821 y 1824.

En las primeras décadas del siglo XIX, Tucumán se sumó a los esfuerzos liberadores de los lazos con España. Sus habitantes apoyaron entusiasmados los sucesos de mayo de 1810, de los que surgió el primer gobierno argentino, y se enrolaron en el ejército que formó el General Manuel Belgrano para detener en el norte a los españoles que querían frenar el impulso revolucionario. Fue así como el gobierno tucumano guiado por Belgrano y su tropa, derrotó a los leales de la corona de España en la Batalla de Tucumán librada en su suelo el 24 de septiembre de 1812.

Pero el lugar de Tucumán no se detiene allí en la historia argentina. Cuatro años más tarde de la batalla de Tucumán, es decir el 9 de julio de 1816, la Ciudad de San Miguel de Tucumán abrió las puertas de una de sus casas, conocida como “La Casita de Tucumán” o Casa Histórica, para que los representantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata la utilizasen de congreso y declarasen su independencia de España.

Turismo

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  • Plaza 25 de Mayo, de su antiguo esplendor conserva la fuente. Fue “Campo de Marte” principal centro artillado de la provincia durante la época de la confederación. A su alrededor se encuentra el Centro Cívico, cuenta entre sus atractivos un monumento central frente a la iglesia de La Merced y el Palacio de Gobierno y Rectorado de la Universidad del Nordeste.
  • Parque Mitre, rodeado de una arboleda importante como histórica, con paseos, murales, y clubes deportivos pista de skates, cancha de fútbol y mirador hacia el río, donde se ubica el monumento a Las Cautivas, allí funcionó el antiguo asiento de la batería provincial y segunda plaza fuerte en su defensa.
  • Paseo Arazatí, ubicado al costado y bajada del Puente Belgrano justo frente al monumento de Alvear, creado por Lola Mora, podemos encontrar glorietas y pérgolas, una docena de murales, además de una obra de arte de 5 metros de altura, hecha con chatarra de hierro llamada “Homenaje al Mercosur”. También puede observarse la columna conmemorativa de la fundación de Corrientes.
  • Peatonal Junín, con bancos, faroles y glorietas es la principal arteria comercial. A lo largo de la peatonal se encuentran diversos negocios, cómodos cafés, bares y restaurantes. El centro comercial de Corrientes se extiende sobre las calles que cortan a Junín y una paralela que la secunda, la Calle Yrigoyen.
  • Plaza Cabral, situada frente a la iglesia catedral, indica el comienzo de la peatonal Junín, y luego en su cruce la prolongación con la calle Yrigoyen, y es además el nudo central del transporte de pasajeros que cuenta con paradas de taxis, remises y parquización de motocicletas. Caracterizado por una añosa arboleda, una fuente de aguas danzantes al costado del monumento central en homenaje al sargento Cabral, obras incluidas en la última remodelación con un sector de peatonal nueva, donde se realizan eventos varios y una zona de espacios verdes.
  • Plaza Vera, una de las más pequeñas y más nuevas de la ciudad. Se emplaza en la ante última cuadra de la peatonal Junín, donde antes se encontraba el edificio del Mercado Municipal. Se destaca por ser centro de reunión de los jóvenes, de músicos callejeros, de esporádicos artistas urbanos y algunas presentaciones culturales. la suma de la exención de la plaza con la peatonal, convierte a este punto en la parte más ancha de la peatonal. Sobre ella convergen paradas de colectivos, más el frente con un hotel, el cruce de la calle San Juan, de gran movimiento cultural y una galería comercial.
  • Murales, En toda la extensión de la ciudad, en particular entre las cuatro avenidas principales y sobre el costado del puente interprovincial, lo que le vale el nombre de Ciudad de los Murales, con diversos motivos entre los cuales se destacan indígenas, tradiciones del pueblo correntino, mitos guaraníes, entre otros, en un número superior a 45 ejemplares realizados por artistas correntinos que luego se expandieron a otras ciudades del país y del exterior.(Véase: Anexo:Circuito de los murales de Corrientes). Declarados patrimonio cultural de la ciudad.
  • Paseo Italia, a media cuadra del puerto y unas pocas del centro comercial, se ubica este Pintoresco paseo con fuentes y pérgolas, donados por la colectividad italiana al costado de pequeñas cascadas donde encontramos el Gran mural con motivos de aborígenes y de la conquista, a la vez que podemos disponer de restaurantes a su alrededor.
  • La naturaleza de la ribera del Paraná, sobre la cual se abre una ancha y arbolada avenida zigzagueante, popularmente conocida como “Costanera” tanto para autos como para caminantes bajo la sombra de sus lapachos florecidos para fines del invierno, desde donde son famosas sus postales al atardecer con un cálido y silencioso fondo del monte chaqueño tras el puente interprovincial con innumerables canciones dedicadas a esta placentera actividad contemplativa que invita a permanecer en compañía mediante buenos mates y disfrutando de una comida típica como el chipá, mientras se pueden disfrutar de paseos aeróbicos al aire libre y apreciar la calma del río vistoso en cualquiera de sus puntas o bajadas.
  • Parque Camba Cuá, con varias hectáreas parquizadas, es uno de los más grandes de la ciudad, ubicado en uno de los barrios más antiguos. En él pueden encontrarse una sala cultural municipal Adolfo Mors, con sus bajadas llenas de verde frente a viejas casonas con murales de diferente temática, paseos, juegos mecánicos para los más chicos, unas pequeñas instalaciones para bicicletas, patines y skates, puntos de ventas de artesanías y de comidas y a metros del hotel de turismo.
  • Las puntas: sobre la costanera se encuentran las siete puntas que dan nombre a la Ciudad de Corrientes (contra ellas choca el río Paraná y se originan las llamadas siete corrientes perfectamente apreciables desde el río). Sobre cada punta pueden encontrarse paseos, bancos, centros culturales y de exposiciones. Sus entradas y accesos están combinadas con el paseo de la costanera norte General San Martín.

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