Petroglífos
La inmensidad de Talampaya
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Ubicación: Se ubica en el centro oeste de la Provincia de La Rioja.
Superficie: 215.000 hectáreas
Creación: Se creó en 1975, teniendo como objetivos centrales la conservación de los
importantes yacimientos paleontológicos y arqueológicos presentes en el lugar.
Talampaya ocupa las serranías bajas del oeste riojano, exponiendo notables procesos
erosivos que forman cañadones de rectos y altos paredones, como el del río Talampaya
y los que se aprecian en Los Cajones. Además existen amplios sectores casi desprovistos
de vegetación, denominados huayquerías, en donde se destacan la presencia de unas pocas
hierbas carnosas como la verdolaga. Allí también son abundantes las formaciones de
areniscas y rocas de extrañas siluetas, como se aprecia en el área conocida como la
Ciudad Perdida.
La vegetación es arbustiva, rala y achaparrada. Entre las plantas características
de estos desiertos, se encuentran el retamo, prácticamente sin hojas, que realiza
la fotosíntesis a través de sus tallos verdes; las jarillas de follaje brillante y
resinoso; la brea, un arbolito de típica corteza lisa y verde, que tiene un hermoso
aspecto cuando se cubre de flores amarillas en primavera; y, en los faldeos serranos,
la chica, un arbolito endémico de La Rioja, San Juan y San Luis. Otras plantas habituales
de la zona son las cactáceas, como los "puquis" y varios cardones. Sobre los cauces
temporarios podemos encontrar bosques abiertos con majestuosos algarrobos y, en Los
Cajones, molles de beber.
La fauna tiene algunos integrantes de frecuente observación. Los zorros grises,
la chuña de patas negras y la calandria mora son comunes en las inmediaciones de
la entrada al área. Los altos paredones rojizos son utilizados como apostaderos
por varias rapaces, por ejemplo el cóndor andino, el águila mora y el halcón peregrino;
también son la morada de un roedor: el chinchillón.
Entre las especies silvestres presentes en Talampaya merecen destacarse varias
exclusivas de la Argentina. Es el caso entre las aves del gallito arena o "pampa-guanaco",
el canastero rojizo y el cacholote pardo; un mamífero como el pichi-ciego o "intiquirquincho",
pequeño armadillo de hábitos subterráneos, y entre los vegetales el retamo, la chica y la
verdolaga.
Talampaya e Ischigualasto, reserva provincial sanjuanina lindante, constituyen en
conjunto un sitio de gran importancia mundial por la abundancia de fósiles. En las
últimas décadas han ganado notoriedad científica por contener yacimientos paleontológicos
que abarcan casi la totalidad del período Triásico, época del surgimiento de los dinosaurios.
Así, una de las especies más notables descubiertas en Talampaya es Lagosuchus talampayensis,
que vivió en el lugar hace 250 millones de años, en el comienzo del Triásico, y que representa
a uno de los primeros dinosaurios que habitaron en la tierra. Otro de los hallazgos importantes
en el área es el de tortugas fósiles, como Palaeocheris talampayensis, con una antigüedad de
210 millones de años.
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