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Producción:
Cientos de chacras cubren el valle, formando un oasis en medio de la desértica Patagonia. Para lograr esto se ha construido un sistema de riego, con canales y represas sobre los ríos Limay, Neuquén y Negro.
El río Negro, sugido de la confluencia del Limay y el Neuquén, de 635 km de largo y de carácter alóctono, es el auténtico motor del desarrollo regional. Su caudal, de 1000 m3 por segundo, es aprovechado para regar extensas zonas a través de un extenso sistema de irrigación artificial.
Los frutales ocupan los primeros lugares. La manzana, número uno de la actividad regional, a la que ha dado renombre, encuentra sus emplazamientos más extensos en la margen izquierda del Alto Valle del río Negro y Neuquén, especialmente hasta Villa Regina. Las varidades preferidas son: Red Delicious (Roja deliciosa), Granny Smith (Verde), Rome Beauty, Black Winesap, Golden Delicious y Yellow Newton Pippin.
El cultivo de la pera se asemeja al de la manzana. Su cuantía, sin embargo, es muy inferior, aunque sus porcentajes respecto de la producción total del país y de la exportación son similares a los de la manzana.
Como se trata de cultivos paralelos, cuyos frutos experimentan grandes movimientos, sobre todo con destino a la exportación, su procesamiento
sigue etapas muy precisas. Se comienza a prinicipios de enero con la pera Williams, luego la Beurre D´Anjou y, a principios de febrero, la pera
Packham´s Triumph. La más temprana manzana es la Red Delicious, que se recoge en la primera quincena de febrero, pero enseguida sobreviene la
temporada que dura hasta finales del mes de marzo, considerada difícil para el acondicionamiento y transporte, debido a la maduración masiva
de esta especie y la simultánea de otras menos difundidas, como, por ejemplo, la colección de las variedades tardías- Rome Beauty y Granny Smith-, pero
ya con ritmo menor hasta fines de este mes.
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